Sobre BRAND STORYTELLING: una marca no es ningún héroe

Ultimamente leo en distintas fuentes, vehementes exhortaciones sobre la necesidad de las marcas de formular su propio viaje del héroe.
¿Alguien espera realmente de una marca que se comporte como un héroe? Con vidas ajetreadas, en medio de un gran estrés profesional, familiar… donde el bien más escaso es el tiempo, donde el mero hecho de llenar la nevera ya es un reto de proporciones hercúleas, ¿esperamos algo de las marcas?