¿Despedirle o motivarle? (Cuadro de ayuda por si tienes que tomar la decisión)

En mi experiencia de más de una década como empresario, la decisión más amarga que he tenido que tomar es despedir a alguien. Por varias razones:

La principal: reconoces un error que es más tuyo que del empleado en cuestión. Reconoces que te equivocaste al contratarle.
Tiras a la basura toda la inversión en él/ella: formación, tiempo dedicado y el natural tiempo de aprendizaje en el que todos hemos sido relativamente improductivos durante unos días o semanas.
Le vas a provocar un chasco considerable al afectado/a. Si hablamos de empleados jóvenes, con un 39,5% de desempleo juvenil según la EPA, le envías a una situación nada cómoda.